La Era, ocupaba un espacio muy importante dentro de las labores del campo, debido a que la era era un espacio de terreno normalmente empedrado, en el cual se trillaban los cereales con rulos al ser recolectados en el campo, y traídos a este lugar mediante mulos, caballos o burros.
Las eras se situaban normalmente cercanas a los cortijos o cercanas a las zonas en las que se recolectaba el cereal, para así hacer más facil su transporte o su almacenamiento. Cortijo Las Monjas dispone de varias "Eras" de las cuales dos de ellas se encuentran cercanas a las viviendas, siendo una de ellas, de la que podemos disfrutar por encontrarse frente al alojamiento y por encontrarse en perfectas condiciones de estado.
Normalmente eran lo suficientemente grandes, como para que un mulo o caballo pudiese tirar del rulo, sin realizar un sobreesfuerzo por el giro, durante horas y horas de trabajo intenso. Disponiendose el cereal en forma circular y así poder trillar el mismo, desgranando las espigas. Debido a su localización, las eras, se intentaban localizar en sitios en los cuales las brisas fuesen suaves y constantes, para que tras la trilla con el rulo, se pudiese aventar la paja para así separarla del grano, almacenándose por independiente, el grano en los "Atroes" y la paja en los pajares.
En el siglo xx, durante todo su transcurso vamos viendo la aparición de las aventadoras mecánicas, que harán de la desaparición de la trilla tradicional, para posteriormente pasar a las cosechadoras las cuales recolectaban directamente el cereal del campo, separando instantaneamente el grano de la paja, el grano era depositado en camiones que lo llevaban a almacenes y la paja se alpacaba para su almacenamiento, que es lo que se ha estado haciendo hasta nuestros días.
Cortijo Las Monjas, ha sabido conservar la importacia histórica, y cultural de esta era, por ello, reconvertida en mirador, es uno de los mayores atractivos turísticos del alojamiento.



